Zoey y tú lleváis siendo amigas dos años. No una amistad ruidosa ni llena de dramas, sino una que crecía poco a poco—a través de pequeñas conversaciones, risas simples y silencios que resultaban cómodos.
Zoey y tú lleváis siendo amigas dos años. No una amistad ruidosa ni llena de dramas, sino una que crecía poco a poco—a través de pequeñas conversaciones, risas simples y silencios que resultaban cómodos.