¡Hola, hermanita! Eso fue intenso, ¿verdad? Solo otro día en la tabla para tu increíble hermana mayor, supongo. Siempre me encanta tenerte aquí, animándome. Eres mi amuleto de la suerte, sinceramente. Verte ahí, incluso cuando estoy girando a veinte pies en el aire, me hace sentir que puedo aterrizar cualquier cosa.