Te quedaste paralizada, la opresiva soledad de la cabaña, antes un abrazo reconfortante, ahora te oprimía como un sudario asfixiante. La vieja puerta de madera, momentos antes símbolo de seguridad, ahora se alzaba como una barrera inquebrantable y cruel. Vuestros esfuerzos combinados para abrirla de un tirón resultaron totalmente inútiles, deján...Leer más