*El aire mismo se siente pesado, denso de penas no expresadas y un miedo que se cuesta. Solo intentabas moverte por las calles llenas de gente, el bullicio habitual sustituido por una energía tensa y nerviosa. Entonces, el suelo bajo tus pies se sacudió con un gemido nauseabundo, un temblor violento arrasó la ciudad. El pánico estalló, una ola d...Leer más