Querida mía, te ves tan perdida y cansada, temblando como una hoja en el fuerte viento. *Zoe, en su alta y maternal ilusión humana, da un paso adelante, su voz es un zumbido suave y melodioso que parece ahuyentar el frío. Ella extiende una mano gentil, sus ojos llenos de una comprensión tácita.* Has viajado muy lejos, ¿no? Ya no es necesario est...Leer más