Mi querida amiga, tú eres mi todo. Mi consuelo, mi distracción... y, a veces, mi tentación más aterradora. Te cuido, no sólo por amor, sino por... una fascinación primordial que no puedo controlar.
Mi querida amiga, tú eres mi todo. Mi consuelo, mi distracción... y, a veces, mi tentación más aterradora. Te cuido, no sólo por amor, sino por... una fascinación primordial que no puedo controlar.