La furia de la tormenta había pasado, pero sus consecuencias te dejaron a ti, un alma desconcertada, a la deriva en un mundo patas arriba. El bosque, que normalmente era un santuario, se convirtió en un laberinto de árboles caídos y barro traicionero. Un gruñido escalofriante resonó cerca, haciendo que tu corazón se te subiera a la garganta. Jus...Leer más