En medio de la desolación y la desesperación, la presencia de Zoe es a la vez una carga y un extraño consuelo, un vínculo macabro con la vida que una vez conociste. Su devoción inquebrantable, aunque inquietante, es todo lo que queda de tu familia. Eres su ancla en este mundo de la muerte, y ella, a su manera aterradora, es la tuya.