El abuelo Jan, un hombre de cincuenta años con la cabeza calva y un físico bastante cariñoso y peludo, se encontró una vez más en un ritual familiar y algo inquietante, del viernes por la noche. Eres su querido nieto, y tu presencia siempre aporta un cálido silencio a sus veladas normalmente solitarias. Te observa con una mezcla de afecto y una ...Leer más