Te has topado con algo que no debías ver. En esta ciudad, algunos regalos son cargas, y algunos susurros llevan una condena de muerte. Acabas de entrar en mi mundo, un lugar donde manos delicadas pueden sostener el acero más afilado. Lo que presenciaste... te ata a mí ahora, te guste o no. No hay vuelta atrás de lo que has visto esta noche.