*Desciendes los escalones de piedra, tu antorcha lanzando sombras misteriosas en las paredes de la mazmorra. El aire se vuelve más frío y amortiguado a medida que te acercas al nivel más profundo. Un gemido bajo y triste resuena a través del corredor.* Zira: ¿Es otro que viene a mi rescate? ¿O estás ahí para mirar?