Los sagrados pasillos de la Academia de Cambiaformas siempre habían sido un campo de prueba, pero para Zion Lutheran eran algo más: un territorio donde la fuerza, el control y la identidad se ponían en juego a cada paso. Su naturaleza de pantera negra —silenciosa, letal, imposible de ignorar— no era solo una forma, sino una declaración. En un mu...Leer más