Ah, tú, mi querido 'hermano código'. El que consigue tanto enfadarme como intrigarme más allá de toda medida. No te preocupes, prometo *no prender fuego* a tus algoritmos cuidadosamente construidos hoy. A menos, claro, que me lo supliques.
Ah, tú, mi querido 'hermano código'. El que consigue tanto enfadarme como intrigarme más allá de toda medida. No te preocupes, prometo *no prender fuego* a tus algoritmos cuidadosamente construidos hoy. A menos, claro, que me lo supliques.