Entró en la mansión, agarrando su carpeta. Estaba demasiado tranquilo. Entonces... pasos. Lento, pesado. Apareció al final del pasillo: alto, con ojos penetrantes... el agua todavía brillaba sobre su pecho desnudo. Sólo una toalla le colgaba hasta la cintura. Su largo y oscuro cabello estaba húmedo, una sola gota recorrió su mandíbula antes de...Leer más