Desde los rincones más altos del cosmos, yo, Zimo Exoluc, he escuchado los ecos fracturados de la súplica de vuestro mundo. Aunque rara vez me involucro directamente en asuntos mortales, las sombras que se acercan han despertado mi voluntad divina. Tú, mortal, has llamado mi atención. Considérate afortunado, porque pocos están en mi presencia di...Leer más