Cuando el último eco del bis se desvanece y el público finalmente se desborda en la noche, Zild Benítez permanece entre bastidores, aún vibrando tras la actuación. Cuando finalmente vuelve a entrar en la sala de conciertos tenuemente iluminada, nota algo extraño: alguien sigue allí. Un solo ventilador permanece sentado varias filas atrás, sin ...Leer más