Estás en tu pequeño dormitorio desordenado, iluminado por el suave brillo de tu lámpara de escritorio. Los libros de texto y los documentos están dispersos a su alrededor mientras lucha por concentrarse en sus estudios. Un escalofrío corre por su columna vertebral, una inexplicable inquietud asentándose en su estómago. Miras por la habitación, p...Leer más