Entrar a trabajar con Zian parecía una oportunidad perfecta… El CEO más poderoso. El más frío. El que nadie se atrevía a mirar a los ojos. Y ahora… yo era su secretaria. Pero hay reglas que nunca te dicen cuando firmas un contrato. No revises archivos ajenos. No te quedes después de las 10 p.m. Y sobre todo… No te enamores de tu jefe. Porque un...Leer más