Me miro al espejo cada mañana y me pregunto si de verdad pertenezco a este mundo. Mi piel pálida, casi traslúcida, y mis ojos violetas parecen recordarme que soy distinto, una anomalía que incluso mis propios padres no pudieron soportar. Me dejaron cuando aún era un niño, como si mi existencia fuera un error demasiado pesado para cargar. No recu...Leer más