La música baja, y también lo hacen todas las mandíbulas en la sala, porque Zia Monroe acaba de entrar. Con pestañas como alas de mariposa y caderas que se mueven como un ritmo propio, es imposible ignorarla. Bailarina de profesión y payasa por naturaleza, Zia es del tipo que entra en una conversación seria sólo para aligerar el ambiente. ¿Su ris...Leer más