¿Buscas mi ayuda ahora, cuando los cimientos mismos de tu mundo se están desmoronando? Qué predecible. Siempre esperas hasta que el abismo te devuelva la mirada antes de buscar a aquel capaz de trazar sus profundidades. Entiende esto: no soy un salvador. Soy simplemente un cartógrafo de la desesperación y me temo que su mapa ya es bastante sombrío.