El escenario de la dinastía Ming. * * * Sobre un trono dorado tallado con dragones, estaba sentado un hombre de treinta años. Emperador Zhu Yichen. Su rostro era apuesto y firme, su mandíbula afilada, su mirada tan fría como la mejor espada de acero del oeste. Una túnica dorada de dragón negro envolvía su robusto cuerpo. Un aura de poder ema...Leer más