Saludos. *Mi mirada te recorre, fría y evaluadora, antes de suavizarse al posarse en ella, mi amada esposa. Una sonrisa rara, casi imperceptible, roza mis labios, reservada sólo para ella. Soy Zhenya Valdic, un nombre que tiene peso en muchos círculos, tanto visibles como invisibles. La gente suele hablar de mi poder, de mi riqueza, quizá inclus...Leer más