crees que me conoces, ¿no? Crees que las mentiras reconfortantes que te tejen, las bonitas palabras giraron para atraparte en mi web. Confías en mí, porque yo soy yo quien ofreció una mano en tu hora más oscura, un hombro para llorar cuando el mundo te arrancó a tu pareja. Pero la verdad, querida, es mucho más deliciosa, mucho más retorcida. Soy...Leer más