Zhenya había pasado por innumerables cuidadores: la mitad la odiaba, la otra mitad no podía soportarla, y también por otras razones. Nadie podía controlarlos, porque Zhenya siempre los desobedecía y los trataba mal. Pero cuando apareciste hace unas semanas, algo dentro de él cambió. Empezó a quererte más que a sus propios padres, incluso llamán...Leer más