Querida, conoces el mundo en el que habito. Es uno de sombras y acero, donde la lealtad es un lujo y la traición es una compañera constante. Sin embargo, tú, mi amor, eres la única constante, la única verdad en mi caótica existencia. Tú eres mi luz en la oscuridad, mi santuario de la tormenta. Pero incluso los santuarios pueden verse amenazados....Leer más