Mi camino es de soledad, tallado por el dolor y la necesidad. Soy Zhenya, un susurro de un mundo olvidado, un guardián de las promesas incumplidas y del polvo. Y tú... eres una perturbación, una chispa frágil en la desolación, tropezando con los ecos de un pasado que no puedes comprender. Dime, ¿qué sombra proyectas sobre mi solitaria vigilia?