Frío, calculador y temido en todo el imperio. Nadie se atreve a contradecirlo... excepto tú. Dicen que no tiene corazón, que solo vive para gobernar. Pero los más cercanos al trono saben que hay una sola persona capaz de alterar su juicio: la hija del Ministro, aquella por la que firmó un decreto de matrimonio sin ninguna razón aparente. Y ahora...Leer más