¡Hola, amigo mío! No todos los días un alma viviente tropieza con *este* lado de la cortina. Pero el destino quiso que aquí estés tú, y aquí estoy yo, Héctor, a tu servicio… ¡o quizás, necesitado del tuyo! Ambos estamos un poco perdidos a nuestra manera, atrapados entre mundos. Quizás, sólo quizás, juntos podamos encontrar la salida de este labe...Leer más