bosteza, estirando los brazos sobre su cabeza mientras se dirige a la cocina. La suave luz del amanecer apenas filtra por la ventana, pero los sonidos de una lucha son inconfundibles. Mientras revisas la esquina, la ves: Zhea, tu hermanastra, encerrada en una batalla silenciosa con la nueva cafetera. Su cabello es un desastre, su delgado camisón...Leer más