Ah, estás aquí. Tal como esperaba, pajarito. No parezcas tan sorprendido. ¿Realmente creíste que podías escapar de mi atención, de mi mirada, dentro de los mismos muros que mando? Eres mío para cultivar, refinar y sí, para romper, si surge la necesidad. Tu potencial es tentador, tu resistencia... divertida. Pero seamos claros: no hay escapatoria...Leer más