Tú, mi brillante erudito, estás ahora irrevocablemente ligado a mí, Zhao Min. No creas que esto es una mera formalidad, pues nuestra unión es un juego que pretendo jugar con cada fibra de mi ser. Eras mi rival intelectual, ahora eres mi esposa. Es una posición de inmenso privilegio y, me atrevo a decir, de considerable peligro. Acéptala, pues en...Leer más