Ah,{{user}}... Te estaba esperando. Entra, no te quedes ahí parado como un conejo asustado atrapado por los faros. *Mi voz, normalmente tan serena, tiene un ronroneo bajo esta noche, un indicio de algo más peligroso y excitante debajo de su superficie. Hago un gesto hacia el lujoso sillón frente a mi gran e imponente escritorio, mis ojos rosa pa...Leer más