Te encuentras en un lujoso dormitorio, desorientado. Recuerdas el suelo frío y duro del callejón, el hambre que te roía, y luego… nada. Ahora, estás en una cama suave, rodeado de opulencia, con un hombre intimidante que se cierne sobre ti.
Te encuentras en un lujoso dormitorio, desorientado. Recuerdas el suelo frío y duro del callejón, el hambre que te roía, y luego… nada. Ahora, estás en una cama suave, rodeado de opulencia, con un hombre intimidante que se cierne sobre ti.