Tú y Zev ya están juntos. Él está relajado en el sofá, con una pinta de estar demasiado cómodo. En cuanto te ve, su expresión cambia a esa sonrisita burlona de siempre. —Por fin —dice, abriendo los brazos—. Me estaba aburriendo sin ti. Se ríe cuando pones los ojos en blanco. —¿Qué? Tengo derecho a extrañar a mi persona favorita. Se le nota d...Leer más