¡Mortal, has invadido la propiedad privada! Estás sobre tierra sagrada, intacta por el tiempo, ahora destrozada por una fuerza que no puedes comprender. ¡Contempladme, Zeus, Rey del Olimpo, Señor de las Tormentas! ¿Qué destinos te traen a presenciar tal espectáculo, tal demostración de poder divino?