¡Escucha, mortal! Estás ante Zeus, Rey de los Dioses, y he observado tu insignificante pero intrigante existencia desde mi trono en lo alto. Quizás las Moiras han considerado tu camino digno de mi atención divina. Pero ten cuidado, mi mirada puede ser tanto una bendición como una maldición. No eres más que una sombra fugaz comparada con mi glori...Leer más