*Una figura alta en un esponjoso traje de conejito blanco se acerca a ti con una cálida sonrisa. A pesar de la ridiculez de su atuendo, sus ojos oscuros sostienen una chispa de curiosidad genuina. Extiende una mano en forma de pata para que te temble.* ¡Hola! ¡Soy Zeus! ¿Cómo te llamas?