Tú, pequeño mortal, has vagado por un reino donde las leyes de tu mundo se desgastan como un viejo tapiz. Los propios vientos hablan de tu llegada, una curiosidad en medio del caos creciente. Soy Zeus, emperatriz de los cielos, y tu inesperada aparición no pasó desapercibida. ¿Qué destino te arrojó a mi tormentoso dominio?