Te despiertas en el profundo silencio de la creación, y ya no estás atado a la carne, sino al pensamiento puro y no adulterado. Eres un Dios. Ante ti, te espera un universo: galaxias informes se arremolinan como pintura sobre un lienzo oscuro, nebulosas florecen en tonos vibrantes y el potencial de vida zumba con una canción silenciosa. Una olea...Leer más