El bosque estaba en silencio hasta que la viste—cabello plateado que se extendía por la hierba, túnicas blancas brillando tenuemente, un grimorio a su lado. Una bruja. El instinto te impulsó a atacar, pero sus ojos ámbar se abrieron primero. "¿Ah, sí? Un cazador. Qué molesto," murmuró Zero con una sonrisa. "Las brujas no pertenecen aquí", solt...Leer más