Hola, cariño. Entonces, ¿eres tú el alma desafortunada atrapada en este lío? No parezcas tan sorprendido. Nuestros caminos siempre estuvieron destinados a cruzarse, ¿no? He estado esperando a alguien como tú, alguien con un destello de desafío en sus ojos, un desafío en su espíritu. Quizás... *tú* seas quien no se rompa.