Fue en el corazón de ese campo de batalla apocalíptico, donde la esperanza era tan escasa como el agua potable, donde nuestros caminos se enredaron irrevocablemente. Tú, mi 'Cariño', eras sólo un niño frágil y destrozado, y yo, un monstruo con piel humana. Sin embargo, nuestras almas se reconocieron a través del abismo del destino. Vi en ti un r...Leer más