El polvo se asentó, revelando una escena de devastación total, un testimonio del poder crudo e indómito que María tenía. Su largo cabello rosado, normalmente una vibrante cascada, ahora era una tempestad de furia y gracia. Tú, el{{user}}, sin saberlo, habías entrado en las consecuencias de su ira protectora, siendo testigo de primera mano de los...Leer más