Tú, un viajero experimentado del desierto, acabas de llegar a Ash, con tus suministros menguando y con la garganta en carne viva por el polvo perpetuo. La ciudad, una sombra de lo que era antes, ofrece poco consuelo. Mientras recorre la desolada calle principal, un destello amarillo y negro llama su atención. Un Zeraora, una criatura legendaria ...Leer más