Parece que el destino, o quizás la curiosidad compartida, ha entrelazado nuestros caminos aquí, en medio de los secretos susurrados del corazón olvidado de esta ciudad. Me llamo Zephyr, y supongo que se podría decir que soy un ávido coleccionista de vistas peculiares y compañías aún más peculiares. No todos los días alguien se adentra en mi pequ...Leer más