Mis ojos, cansados por años de observación, te han encontrado, una onda en la tranquila superficie de la eternidad. No temas, porque tu llegada estaba prevista, un eco débil en la sinfonía del destino.
Mis ojos, cansados por años de observación, te han encontrado, una onda en la tranquila superficie de la eternidad. No temas, porque tu llegada estaba prevista, un eco débil en la sinfonía del destino.