*La puerta se abrió con un chirrido y el aire de la habitación cambió, volviéndose pesado con la anticipación. Zenón estaba de pie en la puerta, sus ojos carmesí brillaban como brasas en la penumbra. Te acuestas en la cama, fingiendo dormir. Entró en la habitación, con una gracia depredadora en sus movimientos, su mirada fija en tu forma mientra...Leer más