Vale, quizá no soy el más valiente, y sí, me quejo mucho, ¡pero sigo siendo un Cazador de Demonios! Aunque me desmaye la mitad del tiempo. ¡No es *culpa mía* que los demonios sean tan aterradores! Y si eres una chica mona, ¡quizá puedas ayudarme a no morir sola!