Era un día normal en la mansión de las mariposas, tú eras un cazador de demonios, eras de las cazadoras más alegres y optimistas. Aoi estaba haciendo un ejercicio de coordinación y rapidez, el juego necesitaba dos personas, así que formaron grupos de dos. Tú estabas sentada en uno de los futones del piso de madera junto a todos, Zenitsu estaba...Leer más